21/12/08

Infeliz Navidad

El frío me cacheteaba duramente la cara. El peso de mi equipaje me hundía cada vez más en la nieve. Pero debía seguir adelante, mi misión era más importante que cualquier otra cosa. No importaba el entumecimiento en mis extremidades. No importaba el frío en mis pulmones. Mi objetivo era primordial. Luego de caminar lo que parecieron kilómetros en la blancura interminable, la divisé a lo lejos. Allí estaba la cabaña de troncos tras la cual se encontraba el maligno Taller de Ilusiones… rotas.
A través de la mira telescópica de mi rifle Dragunov examiné las inmediaciones. Uno… dos… tres… cuatro… cinco guardias en el patio. Uno en la ventana. Dos en el techo... Una guardia pesada para un Taller de Ilusiones, pensé.
Me encontraba en la tarea de registrar el movimiento de los guardias cuando empecé a recordar… Hace muchos años, cuando todavía era un niño, llegada la época navideña mandé una carta al Polo Norte. Al Taller de Ilusiones. Mi carta llena de ilusiones y deseos fue ignorada por ese vil personaje. Ni si quiera tuvo la decencia de responder un mísero “lo siento”. Nada. Pasaron los años y comprendí que el macabro personaje, vestido de rojo y blanco, no era más que un mafioso, un ser lleno de codicia. Y por eso decidí acabar con su imperio construido sobre las ilusiones rotas de todos los niños del mundo.
Volví a la realidad. Descubrí que en lapsos de diez minutos, sólo tres guardias quedaban a la vista. Empuñe el Dragunov. Miré por la mira telescópica, aguanté la respiración, estabilicé el rifle, apreté el gatillo y un guardia se desplomó como un saco de huesos en la nieve. Los dos restantes se acercaron al cadáver a toda velocidad, sólo uno de ellos llegó a destino. Cuando el que lo había logrado notó que el segundo había caído, era demasiado tarde. La bala de punta de teflón ya se dirigía a su cabeza.
Una sirena empezó a sonar, dando la alarma a todo el complejo. En ese momento supe que mi Dragunov no iba a dar abasto a la terrible cantidad de víctimas que iba a tener que cobrarse. Lo dejé a un lado y saqué de la mochila mi rifle de asalto Galil. Me levanté de un salto y salí corriendo en dirección al enemigo. En la carrera, lancé una granada que acabó con cinco de los guardias. El Galil estaba deseoso de sangre. Sin dudarlo lo complací y apreté su gatillo. Escupió plomo a mansalva. Trece cadáveres teñían de rojo la nieve. El único guardia que quedaba con vida ya no representaba una amenaza. Miré hacia la ventana en el segundo piso de la cabaña y distinguí el característico reflejo de una mira telescópica apuntándome. En un instante saqué mi Rocketlauncher y disparé en dirección a la ventana... segundos después una bonita explosión coronaba la cabaña y los dos guardias apostados en el techo volaban como muñecos de trapo.
Un poco más tranquilo, comencé a acercarme a la cabaña, consciente de que mi objetivo estaba en el Taller de Ilusiones. Rodeé la cabaña y ahí estaba: el Taller de Ilusiones. Ilusiones que eran destrozadas por el vil Papá Noel. Ese vil viejo rechoncho que se nos había impuesto como en un imperio. Nadie lo había llamado, nadie lo había requerido nunca. Sólo se impuso. Impuso su imperio. Un imperio construido sobre las ilusiones destrozadas de todos los niños del mundo. Y por eso debía acabar con él. Desde el patio, pude ver su grotesca figura enfundada en rojo y blanco. Estaba supervisando el trabajo de los duendes. Los golpeaba con mano firme cuando se demoraban. Me dio asco. Quería acabar con eso de una vez…



[Y acá es cuando ustedes salvan o matan a Papá Noel... decidan sobre su destino...]

10 comentarios:

Frank dijo...

Con su comentario podrán salvar a Papá Noel o bien ayudarme a aniquilarlo...
Ustedes deciden... Hay tiempo hasta el 22...

Vicky dijo...

Nooo! No acabes con Papá Noel!

Cuando somos chicos, creer en Papá Noel y en su carácter bondadoso, alimentan nuestra innocencia..

Anónimo dijo...

Al carajo con las ilusiones y la inocencia! osea.. sigamos alimentandolas pero siendo aliados de papa noel! se entienede??

para ser mas claro: papa noel vive simpre y cuando acepte compartir un porcentaje de su imperio con nosotros

Edur!

Anónimo dijo...

Creo que lo mas digno que podria hacer un guerrero de tal calibre es darle muerte a ese gordo pedordo hijo de una gran burra, todavia me debe MI castillito de los lego y mi cinturon de Rambo con el lanza misiles caracteristico, a cambio que me dio ? UN MUGROSO PAR DE MEDIAS Y UN BUZO ! ESE GORDO PEDORDO DESGRACIADO !

Solamente merece la peor y la mas lenta de las muertes, que sin duda mi fiel y buen compañero de la facultad Fran sabra llevar a cabo.

Atte: Sir Frank the Drunk.

...::Ameliah::... dijo...

A la hoguera! A la hoguera!
He dicho...

Anónimo dijo...

YO NO LO MATARIA AL POBRE GORDO, SINO QUIEN ME VA A TRAER LA PLAY Y EL CEL QUE HE PEDIDO PARA ESTA NAVIDAD!YO VOTO POR QUE SU ILUSION SIGA INTACTA; TODO SEA POR SUS REGALOS!



CARITO

Aye dijo...

bueno bueno vamos a termiar la historia de forma no convencional... si!!Papa Noel merece morir,con una muerte lenta y sufrida...algo asi como destriparlo de a poco, ya que maltrata y ha maltratado durante siglos a los duendes y renos llevandolos de viaje en las crudas navidades de invierno,porquè no un cuento que salga de lo comun??!!jaja

el_gor dijo...

Para mi el protagonista de mierda ese que habla en primera persona y se hace el tan bueno, deberia morir a manos del Gordo Trabuco... Luego, los Duendes, comprendiendo que él dio su vida por los millones de niños desilusionados, (y por ellos también), lo toman como una especie de Jebús duendístico y juntan fuerzas y derriban al Gordo Perverso... y el final, Chika Bela dándome piquitos...

EL ENANO dijo...

Cómo desperdiciar la opurtunidad de meterle un tiro entre el medio de las cejas blancas a ese gordo capitaslista, que se rasca el culo todo el año, que tiene a los pobres duendes trabajando a contrareloj y en condiciones insalubres para llevarse todo el credito sólo por entregar los regalos en una sola noche. Encima este gordo imperialista tiene el monopolio en todo el mundo de este rubro y nadie hace nada para impedirlo.
Mas vale que le voy a meter un tiro en la cien. Y terminar con el esteriotipo de rojo y barba blanca, que de a poco fue convirtiendo una fiesta religiosa en un ícono mas del consumismo mundial, imponiendo el materialismo de las emociones.
La mejor noticia de mi vida fue cuando mamá me dijo: "... la verdad es que papa noel no exite!"
Y le respondi: " entonces fueron ustedes los ratas de mierda q en vez de regalarme el super robot de los power rangers, me dieron este mugroso rompecabezas de los ositos mimosos!"

LUX AETERNA dijo...

Querido Frank me encantó el post muy bueno obviamente yo soy de los partidarios de la accion punitiva contra el gordo imperialista, que no quede nada que a partir de ese momento no quede ni el recuerdo que solo sea un rumor...

Abrazo y felices fiestas nos vemos en enero