15/1/09

Condicionamiento

Denle puré caliente a un bebé, y si éste se quema, nunca más volverá a probar papa. O como reza el dicho: 'El que se quema con leche, ve la vaca y llora'... He aquí la historia de uno de los odios y desprecios más grandes que siento.

Hace tiempo, cuando tenía 3 ó 4 años, me encontraba yo plácidamente disfrutando de mis juguetes, mietras Viejo y Tío Marcelo "arreglaban" el FIAT 600 del último. Llegó el momento en que debían utilizar un repuesto que no tenían, así que salieron a comprarlo... y decidieron llevarme a mí.
Por aquel entonces, Tío Marcelo vivía cerca de la cancha de Talleres, donde ese mismo día se disputaba un partido crucial para el equipo cordobés. Cuando nosotros pasamos faltaban 20 minutos para que terminara el encuentro y, como es costumbre, ya habían abierto las puertas del estadio para facilitar la salida. La radio del auto chillaba la inminente derrota de Talleres. Viejo y Tío Marcelo, seguidores acérrimos de Belgrano, decidieron:

Viejo - Y si entramos a ver cómo pierden los muertos estos?
Tío Marcelo - Y qué hacemos con el Fran, Enano!?
Viejo - Lo llevamos, qué vamos a hacer?
Tío Marcelo - Bueno, dale

Entramos a la popular de Talleres. Iban perdiendo por 3 a 1 y los ánimos de la hinchada empezaban a caldearse. Viejo y Tío Marcelo disfrutaban de infiltrados la derrota de su equipo rival... en la tribuna de su equipo rival. Yo no entendía nada. Llega el final del encuentro y el réferi dictamina la derrota de Talleres. La hinchada se puso como loca, no querían ver a su equipo descendido... Y comenzaron los tumultos. La policía trataba de contener a los irritados hinchas, sin tener que recurrir a la violencia. Pero un fanático no tuvo mejor idea que partirle un palo en el casco a uno de los agentes. Y se desató el Pandemonio. Los agentes repartían macanazos a diestra y siniestra, los hinchas destrozaban las tribunas en busca de algún objeto contundente para revoleárselo a la policía. Viejo y Tío Marcelo se disputaban mi seguridad.
Viejo se lanzó a la fosa de contención mientras Tío Marcelo me cargaba. Viejo prentendía que Tío Marcelo le entregara mi cuerpecito para ocultarme del tumulto en la fosa. Tío Marcelo pretendía que Viejo me soltara para salir corriendo hacia la calle conmigo en brazos.

Viejo - Bajalo, bajalo!
Tío Marcelo - No, subí y vamosnos a la mierda!
Viejo - Bajalo, Marcelo, y bajá vos también!

Y ahí me encontraba yo, en un vaivén entre Viejo y Tío Marcelo, mientras a mi alrededor veía cómo policías e hinchas se partían la cabeza mutuamente. El miedo que sentí nunca lo volví a experimentar. Al final, Tío Marcelo bajó a la fosa de contencíon y esperamos ahí, junto con otros hinchas civilizados, hasta que la policía dispersara a los alterados. Cuando todo pasó, yo no quería bajar de los brazos protectores de mi papá debido al miedo que me invadía. Nos encaminamos hacia el auto.

Viejo - Jojojo, boludo, qué quilombito!
Tío Marcelo - Qué le decimos a las chicas ahora?
Viejo - Y, no sé... Que fuimos a comprar criollos
Tío Marcelo - Qué boludo, Enano, qué boludo!
Frankicín - Papi, no quiero ir nunca más a la cancha...
Viejo - Bueno, hijo

Me quemé con puré, hoy no como papa. Me quemé con leche, hoy veo la vaca y lloro. Estuve en un enfrentamiento entre hinchas y policía, hoy el fulbo me parece una práctica de salvajes... Y creo que muy justificadamente.

9 comentarios:

Julia... dijo...

Un iluminado!!!
Creo que en la cancha se desatan instintos animales que el hombre evolucionado ya no tiene.

Anónimo dijo...

Las mujeres van a adorar esta entrada... me gustaría ver cómo reaccionan los hombres ante crítica semejante del deporte que los tiene tan obsesionados, jeje.

Besito,
L*

Aye dijo...

che jajaja que capo loco!!!me re gusto la historia,mira vos que cosa ,porque odias el fulbol jaja,de vuelta te digo, me gusta mucho como relatas las historias, te doy un 10!!besasos amigo!!

Edgardo Lucero dijo...

Frank, comparto con usted el profundo desprecio hacia el fútbol.

Yo cada vez que veo a Winona Ryder, pienso en Melina Passadore.

Y lloro.

Pase por mi blog, nueva entrada sobre Melina.

checly dijo...

A mi no me gusta el futbol porque me aburre como loco. Los unicos deportes que tolero son las ligas de Vale Todo de USA, Brasil y Thailandia; y las gimnasia sincronizada de piso de los chinos.

Frank dijo...

Concuerdo con checly y agrego todo deporte que se desarrolle sobre ruedas. De hecho dentro de escasas cinco horas me voy a ver el Dakar, jojoo!

Dr. J dijo...

Yo no voy a la cancha justamente por estas razones.
Pero por suerte no me tocó presenciar un situación como la que pasaste vos.

Saludos!

Anónimo dijo...

PAJEEERRROOOOOOOOOO!!!!! (y maricon encima...)estan molestas las moscas...

Frank: un abrazo!

Edur!

Puta Desgraciada dijo...

Ja jaa tenes razon... Aunque yo sigo amando el fut...

Con esa "teoría" tendré que ver porque detesto los relojs y la sopa...