16/10/08

Al irrespetuoso lo eduqué

1930 hs. En el semáforo que le sige al de HillRose, sentido Villa Allende-Córdoba. Chilling out. Buena música, tranquilo realmente. Disfrutando del rugido de mi Naranja '79. Mentalizándome para el parcial que tenía que rendir escasos 30 minutos más adelante.

A mi derecha para un FIAT 147, conducido por el típico Fierrero Negro: gorrita blanca con manchas de grasa de su propia (ehem) "máquina"; buzo con capucha con las mismas manchas, cara de dolobu... Su (ehem) "máquina" distaba del suelo tan solo dos centímetros, (ehem) "rugía" como una gata en celo, y vociferaba ritmos al son de Sabroso... Como todo fierrero que se precie de tal, estaba al acecho de víctimas para su (ehem) "maquina". Y cometió su primer crasso error: elegirme justo a mí. Impúdicamente pisó el acelerador de su (ehem) "máquina", acción que todo fierrero reconoce como invitación a un desafío.

Mi cara de desprecio fue tal que mi amigo el Fierrero Negro no pudo más que reiterar la invitación.

Frank - Pfff... Mirá si me voy a molestar en pintarle cara al pescado este! (para mis adentros)

Pareció como que el Fierrero Negro leyó mis pensamientos. Sonrió y con el muy conocido gesto de "te cagás" selló el desafío. Segundo crasso error. Mi tranquilidad era inmutable. Pero dentro mío crecía el deseo de demostrarle lo que es el verdadero rugir de una verdadera máquina. Me contuve. Él segía haciendo maullar a su gata en celo. Ambos, muy tensos, esperabamos el Go! de la muchacha pechugona que ambos nos estábamos imaginando.

Verde! Go!

El Naranja '79 salío como disparado de un Barret .50, dejando atrás a la (ehem) "máquina" del Fierrero Negro. Lo saludé por el espejo retrovisor. Paro en el semáforo siguiente. A mi derecha para un FIAT 147 conducido por el típico Fierrero Negro. Lo miro y le sonrío. Le muestro lo que es el verdadero rugir de una verdadera máquina. Él miraba hacia adelante, sin inmutarse. Y con cada rugido de mi Naranja '79 se hundía más y más en su butaca de (ehem) "competición".

Frank - Vas a aprender, irrespetuoso, a callarte la boca cuando te conviene... (para mis adentros)

Abre el semáforo. Salgo y lo saludo cordialmente con la mano. Su cara de envidia y furia al mismo tiempo fue el mayor premio que me han otorgado jamás, fue como beber del Santo Grial, fue como haber comido la ambrosía de los dioses... fue como haberle enseñado una lección de vida a un hijo, una lección que nunca olvidará: el respeto a los mayores.

7 comentarios:

Guillermina dijo...

ego en ascenso.
como dije.


Jejejejijijijojo.

Anónimo dijo...

Es tan lindo pintarle al cara a gente ignorante.... pero yo en moto jeje
Atte Edur!!

Frank the Crank dijo...

Viste Edur? Es hermoso tener hijitos a los cuales enseñarles algo valioso, algo que perdure en sus mentecitas...

Anónimo dijo...

Y te jactas de la mierda esa de Ford que tenes… haa…. Ves… nunca van a prender… es al pedo… el muerto se ríe del degollado...

Dogorrr

Frank the Crank dijo...

Hecho el pistola con la cagada esa de 205, pedazo de gil! Encima Diessel, no hay mariconeada más grande que un 205 Diessel! Andá comprate un auto de hombre, andá comprate un Falcon...

Anónimo dijo...

Auto de hombre... falcon... auto de hombre... falcon...
Este blog se tendría que llamar fran y sus locuras intergalacticas... eso es un auto de “”hombre””...
Una Chevy es de macho... de macho y con los huevos biennnn puestos...
Falcon... de hombre... jajaja... sos chistoso guachín

Dogorrr, y mi 205 pecha mas aire... geacias a Fabricin... 12`

Frank the Crank dijo...

No sé, mirá... yo no dije nada del Chevy. No te bolaceo TU autito, el 205ito ese...
Además, que me importa el aire a mi? Te pinto la cara, gil, con el Falcon...
El tuyo sabe gritar, anda más, gritar como una perra! "Pecha más aire"... eso es contentarse con lo poco que puede dar un 205... pfff!